Cabecera

Cuando todo el mundo está loco ser cuerdo es una locura

Paúl Samuelson



En esta casa se celebran los “No cumpleaños”; se vuela sin alas; se deja todo el poder en manos de la imaginación; se permite pasear desnudos a los corazones; el sentido común se aparca en el garaje; se cree posible un mundo diferente y se maldice a todos los dioses, estados y patrones.

Entra sin miedo…. estás en tu manicomio…. quiero decir… en tu casa. Lo peor que te puede pasar es que salgas menos chiflado de lo que entraste….

sábado, 19 de marzo de 2011

LA RELATIVIDAD.


Cuesta creer que el tiempo sea una dimensión más, y que pueda estirarse o encogerse, como el chicle, dependiendo de la velocidad a la que viajemos.
Pero doy fe de que así es. Las personas que viven los acontecimientos diarios más intensamente de lo habitual perciben el tiempo "estirado".
Para ellos dos días pueden ser como dos meses, y "hace una semana" se convierte en "hace medio año".
El tiempo les corre más deprisa, el ayer se aleja más rápido, y, paradójicamente, viven más tiempo en menos; en dos días han sentido vivir como dos meses.
Por eso, cuando tienen cuarenta y dos años, les parece rondar los  sesenta y cinco; y comenzando a notar el cansancio, intuyen que pronto desearán alzar los brazos abiertos y que llegue el momento en que uno se funde de nuevo con el universo, ese del que al nacer  parece que nos separamos un poco, cuando nos configuramos como un “aparte” lleno de límites, como una célula rodeada de su membrana flotando en mitad del caldo, como una bolsita de agua caliente en medio del mar.

4 comentarios:

  1. Joder qué descubrimiento ¡la edad relativa! Si con 42 se tienen 65 con unos meses más se alcanzan los 67 y... ¡a jubilarse!

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  2. Bueno, mira, pues no hay mal que por bien no venga. Haremos la propuesta al gobierno...., a mí me deben de quedar sólo días, ja,jaa,jaaa...

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  3. Yo siento que se me han hecho larguísimos los últimos cincuenta años, así que puede decirse que he vivido muy poco.

    Un saludo.

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  4. ¡Hombre Fernando!. Bienvenido a ésta tu casa. Ya veo que la memoria te dura más que hasta el próximo árbol, je, je...
    Bueno, tampoco está mal que se te hagan larguísimos, el caso es que a tí también se te estira el tiempo, por lo que te leo.
    Lo importante es la calidad de ese tiempo.
    Un beso.

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