Cuando todo el mundo está loco ser cuerdo es una locura
Paúl Samuelson
En esta casa se celebran los “No cumpleaños”; se vuela sin alas; se deja todo el poder en manos de la imaginación; se permite pasear desnudos a los corazones; el sentido común se aparca en el garaje; se cree posible un mundo diferente y se maldice a todos los dioses, estados y patrones.
Entra sin miedo…. estás en tu manicomio…. quiero decir… en tu casa. Lo peor que te puede pasar es que salgas menos chiflado de lo que entraste….
martes, 19 de octubre de 2010
SINDICALISMO CON MAYUSCULAS.
Esto sí era un SINDICATO, con mayúsculas. Aunque el precio a pagar, por serlo, haya sido el de pasar casi a la marginalidad.
Es lo que tiene no venderse en una sociedad donde todo tiene precio, hasta la dignidad de las personas.
"Era", desgraciadamente solo conseguimos unos minutos gracias a la vieja gloria. Por cierto: me quito el sombrero ante Felix y los que como él bebieron la poción que los hizo irreductibles.
Bueno Imagine, a veces, sólo unos minutos, sirven para demostrar que es posible.
A mi también me gustaría saber qué poción bebieron aquellos hombres y mujeres (como Felix) que hicieron de ellos/as personas tan especiales, esperanzadas, constantes, trabajadoras, incombustibles.... en fin, otra madera. Un abrazo.
"Era", desgraciadamente solo conseguimos unos minutos gracias a la vieja gloria.
ResponderEliminarPor cierto: me quito el sombrero ante Felix y los que como él bebieron la poción que los hizo irreductibles.
Bueno Imagine, a veces, sólo unos minutos, sirven para demostrar que es posible.
ResponderEliminarA mi también me gustaría saber qué poción bebieron aquellos hombres y mujeres (como Felix) que hicieron de ellos/as personas tan especiales, esperanzadas, constantes, trabajadoras, incombustibles.... en fin, otra madera. Un abrazo.