Cabecera

Cuando todo el mundo está loco ser cuerdo es una locura

Paúl Samuelson



En esta casa se celebran los “No cumpleaños”; se vuela sin alas; se deja todo el poder en manos de la imaginación; se permite pasear desnudos a los corazones; el sentido común se aparca en el garaje; se cree posible un mundo diferente y se maldice a todos los dioses, estados y patrones.

Entra sin miedo…. estás en tu manicomio…. quiero decir… en tu casa. Lo peor que te puede pasar es que salgas menos chiflado de lo que entraste….

viernes, 29 de octubre de 2010

AFUERA





Nunca volverá
ese tiempo mágico
en que yo te miraba
y veía el mundo.

En el que tu calor
me habría resucitado de entre los muertos.

Tiempo lejano el de ayer,
tan distante
que solo noto el frío
en el hueco que dejaste.

Te miro,
estás ahí,
pero ya no es dentro,
ya no es dentro.
                    Sandra

6 comentarios:

  1. Sí, es lo que tienen los huecos, anónimo, que a veces son unos desaprensivos y te dejan vacío.

    ResponderEliminar
  2. Bonito poema metafórico, dejando libertad al lector (poemólogo) de pensar, elucubrar e imaginar de que hueco/s hablas. Como es costumbre en la autora Ambigüedad premeditada y protectora. Besos sin huecos (vacíos)

    ResponderEliminar
  3. Supongo que los poemas son así, que cada uno puede interpretar lo que quiera, pero la autora, o sea yo, en este caso no pretende ser ambigua vampi, tiene claro a qué hueco se refiere, aunque entiendo que los "poemólogos" no están dentro de mi cabeza (a veces se me olvida) y pueden hacer diferentes lecturas (aunque igual eso es lo bueno, o no, no lo tengo yo muy claro).
    De todas formas gracias por esos maravillosos besos sin huecos....

    ResponderEliminar
  4. ¿beso sin hueco? Con lengua, claro ¡ Será cochin@¡

    ResponderEliminar