
Nunca volverá
ese tiempo mágico
en que yo te miraba
y veía el mundo.
En el que tu calor
me habría resucitado de entre los muertos.
Tiempo lejano el de ayer,
tan distante
que solo noto el frío
en el hueco que dejaste.
Te miro,
estás ahí,
pero ya no es dentro,
ya no es dentro.
Sandra
es que hay cada hueco...
ResponderEliminarSí, es lo que tienen los huecos, anónimo, que a veces son unos desaprensivos y te dejan vacío.
ResponderEliminarvací@ que no vacu@...
ResponderEliminarBonito poema metafórico, dejando libertad al lector (poemólogo) de pensar, elucubrar e imaginar de que hueco/s hablas. Como es costumbre en la autora Ambigüedad premeditada y protectora. Besos sin huecos (vacíos)
ResponderEliminarSupongo que los poemas son así, que cada uno puede interpretar lo que quiera, pero la autora, o sea yo, en este caso no pretende ser ambigua vampi, tiene claro a qué hueco se refiere, aunque entiendo que los "poemólogos" no están dentro de mi cabeza (a veces se me olvida) y pueden hacer diferentes lecturas (aunque igual eso es lo bueno, o no, no lo tengo yo muy claro).
ResponderEliminarDe todas formas gracias por esos maravillosos besos sin huecos....
¿beso sin hueco? Con lengua, claro ¡ Será cochin@¡
ResponderEliminar