
“El Pecado encarnado en fruta fresca”,
voceaba la serpiente.
“La Carne hecha dulzura”,
La sensualidad,
"Fresas con nata,
Cuánta vitamina pudriéndose
Hoy fui al mercado,
Sandra
“
vendía desesperada.
La sensualidad,
convertida en sinuoso áspid,
se paseaba por el mercado.
"Fresas con nata,
manzanas verdes,
jugosos melocotones…"
Cuánta vitamina pudriéndose
en los cestos del pudor.
Cuánta vida ofrecía
la serpiente a Adam,
y cuánto castigo hipócrita
por comer la manzana
a ritmo del Bolero de Ravel.
Hoy fui al mercado,
y los mismos que mataron a la sierpe
por regalar verdor y frescura,
han llenado los escaparates
de carne humana en venta.
Cáscaras de nuez
Cáscaras de nuez
huecas por dentro.
La manzana de Eva es ahora de Blancanieves.
Ya no hay vida en la fruta prohibida,
sólo muerte envuelta en papel de celofán,
Vaciaron sus cabezas
para vender los cuerpos,
así ya no hay peligro.
Sandra
No hay comentarios:
Publicar un comentario