SÉ TODOS LOS CUENTOS. (León Felipe).
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

- Georg Engel, alemán, 50 años, tipógrafo.
- Adolf Fischer, alemán, 30 años, periodista.
- Albert Parsons, estadounidense, 39 años, periodista, esposo de la mexicana Lucy González Parsons aunque se probó que no estuvo presente en el lugar, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado igualmente.
- August Vincent Theodore Spies, alemán, 31 años, periodista.
- Louis Lingg, alemán, 22 años, carpintero para no ser ejecutado se suicidó en su propia celda.
El 1 de Mayo comenzó la huelga que reclamaba dividir el día en tres (ocho horas para trabajar, ocho para descansar y ocho para dormir). Como consecuencia de aquellas revueltas muchos obreros fueron duramente reprimidos y matados, además del ahorcamiento de estos cinco anteriormente nombrados.
Porque algunas veces todos nos damos cuenta de que nos están contando cuentos para que nos durmamos y, como estos valientes hombres y mujeres de 1886, alzamos la voz para gritar y despertar de una vez, aunque el precio a pagar, como les tocó a ellos, sea tan grande.
Por eso, si tiene que haber una patria para todos los trabajadores/as, ésta no sería un lugar sino una fecha, EL 1 DE MAYO, un día de lucha, no de fiesta.

A los compañeros les ahorcaron por reivindicar ocho horas de trabajo al día, y por sus peligrosísimas ideas libertarias (las ideas de los banqueros y especuladores que nos conducen de desastre en desastre, de guerra en guerra, y de horror en horror, no son peligrosas).
ResponderEliminarYo digo que ha pasado más de un siglo, y que ocho horas al mes, visto lo visto, son demasiadas. Así que si a los del primero de mayo les tocó la horca, a nosotros nos tocaría disolvernos en ácido o algo así.
Por un primero de mayo perpetuo, sol y buen tiempo.
Jooo que pena no poder ir a la ani de Bilbo este año tampoco :(
ResponderEliminarPues sí, Fernando, parece que desde entonces no hemos evolucionado mucho, no, tendríamos que estar trabajando ya por las cuatro horas (dada la evolución de la tecnología y la cantidad de desempleados), pero en fin, a la espera de merecernos el ácido algunos, mientras, se lo andan comiendo, je, je... Un abrazo.
ResponderEliminarD.A.G. no desesperes, que habrá muchos más primeros de mayo, espero. Un abrazo.