Es curioso cómo cambian los tiempos.
Económicamente hablando una crisis era sinónimo de escasez de algo: De mano de obra, (falta de personas debido a guerras, enfermedades...); de materia prima (debido a plagas, mal tiempo, agotamiento de minerales...); de maquinaria para la transformación de los productos (debido a falta de conocimientos para construirlas, o a falta de energía...); o incapacidad para el transporte de lo producido y su intercambio (falta de infraestructuras adecuadas, tempestades, huracanes...)....
Hoy no. Hoy hay crisis y nos tenemos que apretar el cinturón, ATENCIÓN, porque SOBREPRODUCIMOS. Es decir, que hay demasiado de todo.
Tenemos tal capacidad de producción que saturamos el mercado y no hay compradores suficientes para tantos productos, con lo que la inverosimil y alocada economía capitalista se paraliza. Por supuesto los africanos o asiáticos, que se mueren de hambre, no cuentan como mercado.
Las empresas pueden producir y producir; tienen de todo para hacerlo; el problema es: ¿Quién les compra lo creado?.
La solución será la de siempre, o se abren nuevos mercados, o se inventa algo nuevo, para producir y vender, que nadie tenga...
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