Cabecera

Cuando todo el mundo está loco ser cuerdo es una locura

Paúl Samuelson



En esta casa se celebran los “No cumpleaños”; se vuela sin alas; se deja todo el poder en manos de la imaginación; se permite pasear desnudos a los corazones; el sentido común se aparca en el garaje; se cree posible un mundo diferente y se maldice a todos los dioses, estados y patrones.

Entra sin miedo…. estás en tu manicomio…. quiero decir… en tu casa. Lo peor que te puede pasar es que salgas menos chiflado de lo que entraste….

miércoles, 29 de junio de 2011

VIOLENCIA PREVENTIVA.

A través del enlace que dejó Fernando, en un comentario a la entrada "Desesperanza", he descubierto a "Acratosaurio rex", el autor del artículo que os cuelgo más abajo, y de muchos otros, a los que podeis acceder yendo al enlace de Fernando, en la web de "A las barricadas".
Me encanta como escribe, fundamentalmente porque me hace reir, sin dejar por ello de pisar todo lo pisable, como los dinosarios, y no dejar títere con cabeza, a través del humor. Espero que os guste como a mí.
                              
ALGO HARÁS TÚ, O ALGÚN OTRO.

Resulta curiosísimo que diputados y supuestos filósofos que aman la paz, odian la violencia y la condenan, a todas horas…, por una simple protesta de los tirillas, estén pidiendo la intervención de la policía, el apaleamiento de los protestatarios, la detención de alguien, y su sumergimiento en aceite hirviendo con denominación de origen.

Es decir, la violencia es muy mala, salvo si los que la emplean son ellos (1). Las protestas tienen que ser pacíficas, o sea, han de llevarse a cabo en el desierto de los Monegros. Pero la gracia de la protesta es esta: que de alguna forma, perturba, molesta, interfiere, rompe con la normalidad. La protesta es la expresión impetuosa de una decisión. De lo contrario no es una protesta, sino una mera súplica.

Claro, sus señorías se han sentido coaccionados. Son los representantes del pueblo, votados por tres millones de personas, la soberanía de la nación hecha carne… Ay, esperad que me limpie el culo, que se me ha acabado la hierba.

En mi inapelable opinión, un problema es que sus señorías tienen demasiada jinda. Que si nos han increpado, que si nos han empujado, que si me pintaron la gabardina… A estos les caga encima un burro, y llaman al helicóptero para que los traslade a un lugar cubierto.  

Otro problema, es que no emplean la lógica. Por ejemplo, esa diputada que ha dicho que se ha pretendido paralizar la vida de un país… Por favor señora, no confunda el país con su epicentro de ocio y siesta. Hay un tal Savater, que no es diputado, pero que debe de ser alguien, que ha afirmado que cuatrocientas personas (mastuerzos) en la calle parecen muchas más que cuatrocientas mil en sus casas, pero esto no puede ser. ¿Eso es castellano racional? ¿Por qué no puede ser? Ya ha visto Savater que se puede, y que la cosa va a más.

Pero como sería inacabable comentar el cúmulo de majaderías dicho por estos papanatas, afirmo que el que se lleva la palma en cuanto a discapacidad mental, más bruto que un saco de martillos, es el Conseller de Interior, Felip Puig, que ha dicho: seguramente debo ser el único que entendió lo que pasó el día 27 de mayo, ¿no?. Evidentemente, un culiaguado.

Según esta declaración, el señor Puig posee poderes paranormales, y el 27 de mayo, para estrenarse en el cargo, ordenó a los mossos que apalearan indiscriminadamente a manifestantes, como represalia por el bloqueo que efectuarían otros indignados el 14 de junio al Parlament. Es decir, castigó a inocentes en el pasado, para desagraviar hechos del futuro. O dicho de otro modo, una nueva modalidad del algo habrás hecho. Ahora la explicación se ha convertido en algo harás, tú o algún otro.

No. No cederemos al chantaje extraterrestre. Lo que es de uno es de todos, lo que es de todos es de nadie, lo que es de nadie es de uno.
                                      
                                          

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