| Cuando todo el mundo está loco ser cuerdo es una locura Paúl Samuelson
En esta casa se celebran los “No cumpleaños”; se vuela sin alas; se deja todo el poder en manos de la imaginación; se permite pasear desnudos a los corazones; el sentido común se aparca en el garaje; se cree posible un mundo diferente y se maldice a todos los dioses, estados y patrones. Entra sin miedo…. estás en tu manicomio…. quiero decir… en tu casa. Lo peor que te puede pasar es que salgas menos chiflado de lo que entraste…. |
Para que engañarnos, me parece muy exagerado decir que si no eres uno de nosotros eres uno de ellos aplicándolo a todos, o casi todos, los trabajadores a los que Sandra critica ¿que hacemos, por ejemplo, con los liberados sindicales? ¿en qué categoría los metemos? porque si no son "nosotros", que no lo son, entonces son "ellos" pero entre este "ellos" y el otro "ellos", el resto de trabajadores, yo si veo diferencias, sobre todo en la intencionalidad de hacer el mal.
ResponderEliminarEntiendo la frustración de Sandra porque a todos nos gustaría trabajar con personas aguerridas, dignas, con sentido crítico de las cosas y nos encontramos con lectores del Marca y futboleros de pro, pero nadie dijo nunca que tratar de cambiar el mundo fuese algo fácil y de corto plazo. Es gracias a la persistencia de personas como Sandra como se va abriendo brecha pero claro el coste en salud a veces es demasiado grande.
Aquí sus dejo lo campanillero de la libertá de la Niña La Puebla la letra, quera siega, y no la dejaron catal-lo por la coza del fransisquismo. Hora lo canta er Lui Fuente, er de Marshena, no lotro.
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=PTwBygkjF4M&feature=BFp&list=WL4C2B3CD28065227A&index=1
Que qué zé yo, questo, que lotro, que zalú, y que no no farte la gana
Gracias por los ánimos M.A., los necesitaba.
ResponderEliminarEs verdad que el contenido del vídeo es exagerado, ni se trata de salvar a nadie, como iluminados, ni si no están con nosotros están con "ellos", pero sí que muestra algo importante, el sistema necesita de la colaboración necesaria de las personas sumisas que se dejan hacer.
Hoy he descubierto, gracias al pequeño conflicto que mantengo en el trabajo, que muchas personas no es que no tengan dignidad, es que ni siquera se percatan de que las están tratando sin respeto, de lo acostumbradas que están, así que no sienten la necesidad de rebelarse; como en Matrix ni siquiera se enteran de que viven en un sueño.
No creas que todos los liberados son malvados, rojos y con cuernos y rabo, muchos son trabajadores que apenas saben de sindicalismo y que sólo buscan una mayor comodidad, como los que trabajan y no dicen ni miau ante nada porque no quieren complicaciones, (aunque me molesta mucho esa filosofía de vida en la que sólo prima uno mismo).
C'est la vie, decir que es difícil es quedarse muy corto, y como bien dices la salud y la confianza se resienten mucho... un fuerte abrazo.
Gracias por la aportación del enlace Fernando. Nunca había oído cantar "El campanillero" tan bien, con orquesta y todo. Un abrazo.